Cuidados
Si no se conoce bien el tipo de tierra que necesita una especie en concreto, como medida de precaución se deberán regar exclusivamente con agua limpia y libre de cloro.

También deberemos prestar atención a la tierra de sus raíces, ya que nunca debe secarse del todo. Ningún cactus soporta un exceso de agua, aunque tampoco debe secarse la tierra en sus periodos de crecimiento y floración durante un plazo prolongado. Es preferible clavar un palito en la maceta y sacarlo de vez en cuando, para comprobar si su extremo inferior está húmedo o no.

 

Podemos encontrar tierra para estas especies en la mayoría de las tiendas. Al trasplantarlas, es recomendable que conservemos la que tenían en su primera maceta.

Los cactus pueden soportar prolongados periodos de sequía, pero no les gusta pasar hambre. En su época de desarrollo y florecimiento hay que emplear abonos de cactus.

Riego y Fertilización.

Es importante tener en cuenta que las cactáceas soportan mucho mejor la falta de agua que el exceso de ésta. Una humedad demasiado alta hará morir la planta rápidamente. En cambio, su carencia puede resolverse, ya que percibiremos los síntomas poco a poco: un terreno demasiado seco, o que el cactus adquiera un tono amarillento.

Además, es preferible aportar una buena cantidad de agua de vez en cuando que muy poco a diario. Regaremos sólo cuando el terreno se haya secado por completo. El agua lo echaremos en el sustrato, y evitaremos mojar el ejemplar. Es adecuado añadir abono para garantizar el buen desarrollo; variará en función de la especie.

La fertilización se lleva a cabo cada 30 días, se recomienda utilizar fertilizantes solubles por ejemplo el de la marca Peters 15,10,45 o de la marca Grogreen 18,18,18, la dosificación  será de 1gr. por litro de agua y deberá aplicarse con el agua de riego.

 Cuidados

Cuidado con su salud

Los cactus no están libres de padecer enfermedades y plagas. La mejor forma de combatirlas es la prevención. Para evitar los hongos, se fumigará un par de veces al año; si los hongos ya han actuado, debido a una humedad excesiva, lo percibiremos en su aspecto, ya que estará recubierto con una pelusa blanca. Para remediarlo, lo retiraremos de su ubicación actual y la colocaremos en un lugar aireado, además de añadir un producto específico.

Cada dos meses podemos hacer una fumigación preventiva con un fungicida comercial convinado con un insecticida sistemico, 1 ml. de cada uno x litro de agua, acompañado con 1 ml. de algún fijador.

Las cochinillas también perjudican a nuestra suculenta; lo sabremos cuando aparezcan bultos parduscos; un remedio casero es, traspasarlos, aplicar una solución preparada con un litro de agua, jabón blando y alcohol de quemar diluidos. Los pulgones y la araña roja también son enemigos de los cactus. Para eliminarlos, utilizaremos jabón líquido con agua en el primer caso y un producto específico en el segundo.